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jma
16/12/2016
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Una familia argentina clona a su mascota ya fallecida.

Una familia argentina clona a su mascota.

Ocurrió el pasado 13 de julio, pero no fue hasta esta madrugada cuando se dio a conocer a los medios argentinos: una familia ha clonado a su mascota ya fallecida. Anthony murió a comienzos de año y la familia no fue capaz de sobreponerse a esta pérdida. Ante la tristeza por el suceso, los componentes tomaron esta decisión muy controvertida para algunos.

Para ello, lo primero que hicieron fue contactar con la firma argentina BIOCAN, representante en Latinoamérica de Sooam Biotech Research Foundation, un laboratorio de Corea del Sur que ofrece la posibilidad de clonar a tu mascota (ya lleva más de 1.000 casos realizados con éxito). Estos entregaron el cuerpo de Anthony y ejecutaron el proceso denominado Somatic Cell Nuclear Transfer, es decir, la extracción del núcleo de una célula somática (no sexual) que posteriormente se transfiere a un óvulo (al que se le quita el material genético). Una vez hecho esto, el embrión se introduce en una hembra para la gestación.

Daniel Jacoby, director de la empresa, ha explicado el proceso en Clarín: “Brindamos asistencia a aquellos posibles clonadores desde la logística, la gestación, el nacimiento, hasta la tenencia del animal. Un veterinario se encarga de extraer el tejido epitelial (de la piel) y ese material lo llevamos al laboratorio de la Facultad de Agronomía para que se realice la reproducción celular. Una vez que las células están formadas se depositan en tubos con nitrógeno líquido, se las envía a Corea del Sur, donde se eligen las mejores células para iniciar el proceso de clonación. En total obtenemos 24 muestras; 18 las enviamos y las 6 restantes lo colocamos en un banco de células por cualquier inconveniente”.

“En Corea del Sur se eligen las células más aptas. Y se cuenta con la ayuda de dos perras: una dona el óvulo al que se le extrae el núcleo para introducir el del animal a clonar, que es el portador de la carga genética. Ese óvulo va a otra perra que es útero donante, en donde se va a desarrollar el embrión”, puntualiza.

Los perros tienen facilidad para recordar lo último que hiciste

Más posibilidades en un futuro

Por otro lado, Daniel Salamone, director del Laboratorio de Biotecnología Animal, se ha mostrado bastante tajante respecto a la posibilidad de clonar más mamíferos en un futuro: “Estamos congelando muchas células de animales vivos. Algunos propietarios esperan que el animal muera para iniciar el procedimiento. Esto es peligroso porque en un porcentaje no se puede aislar material útil. Desde hace algún tiempo ofrecemos el servicio de preservación genética de mamíferos. La ventaja es que el material criopreservado se mantiene en forma indefinida”.

Sin embargo, queda la eterna duda: ¿es ético este proceso? La respuesta está en cada persona, aunque desde  no ven problemas. “Así como cada ser humano es único e irrepetible también los animales, en este caso los perros también los son. Aun si se logra que sean una copia fiel del original no significa que vaya a ser el mismo, ya que el afecto que se le entregue y el que se recibe va a ser totalmente distinto. Algo semejante ocurre con la imitación de una pintura, que seguramente va a carecer de ese encanto que logró la impronta del pincel dado por el pintor y que distingue la copia del original”, explica Leonardo José Sepiurka, vicepresidente Sociedad de Medicina Veterinaria.

“Cuando clonaron a la hija de la oveja Dolly en 1996, su clon mostró signos prematuros de vejez ya que llevaba acumulado los años vividos por su madre, que fueron transmitidos en sus células. En estos 20 años las investigaciones continuaron y se afinaron las técnicas, pero existe más riesgo de que enfermedades o predisposición se puedan trasladar a la descendencia”, finaliza.

Por cierto, la clonación salió por unos 100.000 dólares aproximadamente.

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